Escuchamos
Entendemos qué te ocurre, desde cuándo, qué has probado y qué quieres volver a hacer.
Nuestro método
La recuperación tiene más sentido cuando sabes qué estás trabajando. Por eso cada paso parte de una valoración, tiene un objetivo y se adapta según tu respuesta.
Paso a paso
El proceso no es rígido: podemos volver atrás, avanzar o cambiar el enfoque según lo que necesites.
Entendemos qué te ocurre, desde cuándo, qué has probado y qué quieres volver a hacer.
Observamos movilidad, fuerza, control y respuesta a distintos movimientos relacionados con tu problema.
Combinamos trabajo en camilla y ejercicio según la fase en la que te encuentres.
Comprobamos los cambios y ajustamos la progresión para acercarte a tu objetivo real.
Tres ideas que nos guían
Cada persona llega con una historia, unas necesidades y un ritmo distintos.
No partimos de un protocolo cerrado. Elegimos las herramientas según tu valoración y tu evolución.
Buscamos que recuperes capacidad, no solo que evites aquello que ahora te molesta.
Volver a trabajar sin molestias, jugar con tus hijos o regresar al deporte requieren caminos diferentes.
Dentro y fuera de consulta
Cada ejercicio y cada progresión buscan acercarte a situaciones reales: caminar, trabajar, levantar peso, correr, cambiar de dirección o volver a entrenar.

¿Empezamos?
Cuéntanos qué te pasa y qué quieres recuperar. A partir de ahí construiremos el proceso contigo.